Mientras navegaba por la red y al pasar de leer unos artículos, me encuentro con un link que mencionaba “Oh dios mio… mi novio es un geek” cosa que me provoco una sonrisa y tenia que dar click, al leerlo me atrapo la forma tan alegre y sorpresiva como la chica redacta como es que por fin descubre que comparte una vida con un fanatico de los medios electrónicos. Quizá al leerlo se sientan identificados por lo menos, creo me llego el numero 4, creo que el de muchos tambien.

Lo comparto para todos ustedes este texto que es publicado por  @Juanguis y escrito por Alba Jimenez.

Por Alba Jiménez, BaseKit.

Hay un momento en la vida de toda persona en la que se tiene una revelación. De repente todo está claro, todo encaja y aquello que desconocíamos se nos descubre como una verdad absoluta.

Este momento de iluminación se me presentó hace unas semanas, cuando, de golpe, comprendí aquello que había estado intentando negarme a mí misma: mi novio es un geek. Ahora, me doy cuenta de que era bastante obvio. Señales continuas lo demostraban, pero supongo que yo no quería verlas.

Imagino que ahora os preguntareis cómo me di cuenta, qué indicadores percibí para, de repente, comprender en un solo día que era novia de un geek. Os los expondré a continuación:

 1- Android vs Apple

Todo comenzó con la presentación del nuevo iPhone 4S. El día que Apple anunció el nuevo teléfono, mi novio llegó a casa riendo y comentando, emocionado, las críticas que había leído sobre que el teléfono era decepcionante para los seguidores de Apple porque apenas tenía cambios; y, que había leído además que Samsung en Sidney vendía su teléfono S II por sólo 2 dólares en una acción publicitaria contra el lanzamiento del teléfono de Apple; y que no entendía cómo la gente prefería pagar por aplicaciones que se pueden tener iguales pero de forma gratuita en Android, etc, etc, etc.

Yo no entendía porqué le molestaba tanto. Cada teléfono tendrá sus cosas buenas ¿no? Esa noche, consulté internet y descubrí que lo que le pasaba a mi novio está, incluso, “diagnosticado”: mi novio es un fandroid. Pero el asunto era aun más grave, pues descubrí que no sólo era un fandroid de estos, sino que también era un geek.

2- Google es Dios

Comencé a observarlo a partir de la mañana siguiente. Nada más despertar, apagó la alarma de su Nexus S –teléfono de Google- y, tras darme un beso de buenos días, se conectó vía wi-fi a internet con el mismo. Tras darse una ducha, mientras desayunaba cogió su portátil para entrar en internet, cuya página de inicio de su navegador Chrome –navegador de Google- es el buscador de Google, consultar su correo electrónico de Gmail –correo de Google- y, finalmente, leer las noticias del día en Google News –noticias de Google-. Además ¿a que no adivináis qué categoría de noticias consultó? Efectivamente: Ciencia y Tecnología.

3- Software libre y extraños emails

Durante el día estuvo en su trabajo que, como no podía ser de otra manera, es de  desarrollador web, por lo que no le pude seguir observando. No obstante, cual novia celosa –no de otra mujer en mi caso, sino de la tecnología y la geektualidad que me lo estaba robando- decidí entrar en su ordenador para mirar en su email a ver qué encontraba. Sí, sí, ya sé que no está bien…no estoy orgullosa de lo que hice, pero tengo que decir que dio sus frutos. Para empezar me costó lo mío conseguir manejarme hasta encontrar el navegador, ya que, por lo visto, mi novio es un seguidor del software libre, por lo que el sistema operativo de su portátil es Ubuntu de Linux.

Un vez conseguí acceder a internet y a su email, entre sus correo electrónicos encontré uno que acabó de derrumbarme del todo. Y es que resulta que mi novio está suscrito al newsletter de la ESA. ¿Que qué es la ESA? Nada más y nada menos que las siglas en inglés de la Agencia Espacial Europea!! Tuve que tomarme un tila para calmar mis nervios tras semejante hallazgo bomba.

4- No sin mi móvil

Por la noche volvimos a encontrarnos en casa. Nada más llegar, encendió el ordenador y empezó a descargar un capítulo de una serie para que lo viéramos después de cenar. Comportamiento normal, pues es algo que hacemos casi a diario.

Mientras yo preparaba la cena, a él le surgió la necesidad de ir al lavabo -cosa también normal, por supuesto-; pero antes de encerrarse en el cuarto de baño ¡cogió su teléfono móvil para llevárselo con él! “Así puedo descargarme actualizaciones y mirar internet mientras tanto” – me dijo. La gente lee libros, revistas o las etiquetas del champú, si me apuras, mientras están en el W.C., pero ¡no se llevan el móvil con ellos!

5- Ciencia ficción

Ya tarde en la noche y cuando pensaba que ya estaba a salvo de más sorpresas freaks, vino lo peor. Preparamos el ordenador para ver el capítulo que había estado descargando. Éste resultó ser el episodio 1 de la última temporada de una serie que él había estado viendo sin mí, que no estaba seguro de si me iba a gustar pero que a él le apasionaba: Stargate SG.

Agitada por el duro golpe que supuso esa última aunque enorme evidencia, no pude más que levantarme de la cama de un salto, coger su querido teléfono Android, y llamar con él a mi mejor amiga desde la cocina para confesarle mi doloroso descubrimiento: oh dios mío… mi novio es un geek!

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